RIDÍCULA AGITACION ELECTORERA CONTRA LA UAS

La transformación de la Casa Rosalina corresponde únicamente a los universitarios en activo y a sus órganos colegiados. El presidente Andrés Manuel López Obrador logró construir, con el apoyo del Poder Legislativo, la Anuies, la SEP y la participación de todos los rectores del país, la nueva Ley General de Educación Superior que protege a las Universidades Públicas de la cíclicas acechanzas electorales de actores políticos y de grupos externos que tratan de tomar por asalto las instituciones

Las palabras claves en la Agenda Universitaria del régimen lopezobradorista es transformación, transformación y transformación, no rescate. El programa de la Cuarta Transformación en materia Universitaria incluye la reingeniería financiera-administrativa, el impulso académico, la gratuidad y la obligatoriedad de la educación, la transparencia, rendición de cuentas, austeridad, reducción de presupuestos y recorte de programas y “estímulos” derivado de la crisis que vive el país. 
En su campaña política, López Obrador atendió el “reclamo” de los universitarios que lo apoyaron en su proyecto político y replicó lo que ellos querían oír. En la casi totalidad de los estados, la Izquierda del PRD que mantuvo por lustros el dominio de algunas de las Universidades Públicas Estatales, ya con el ropaje de Morena, le pidieron combate a la corrupción y “rescate” de las universidades. Y ese fue el discurso que ofreció a los ciudadanos y universitarios: votos son votos.  
Ya con el triunfo en su poder y en funciones de presidente de la República, López Obrador mandó hacer un diagnóstico de las Universidades Públicas del país, un estudio profundo, ordenando separar de “dictamen” la militancia política o partidista de los académicos y administrativos de las casas de estudio, para poder “sacar a la luz” el real estado de cosas en las Universidades. En la investigación participaron especialistas de la SEP y se involucró a las ANUIES y a las Comisiones de Educación de la Cámara de Diputados y Federales.  
Para la práctica de la indagatoria el presidente pidió respetar la autonomía y poner atención en la estabilidad o el desorden de las instituciones y en el resultado de las auditorías estatales y federales ejercidas sobre las Universidades Públicas Estatales para determinar con precisión si en verdad existía o no corrupción. 
El caso de la Universidad Autónoma de Sinaloa sorprendió al presidente López Obrador….  

La investigación en la UAS

El presidente Andrés Manuel López Obrador tiene en sus manos el diagnóstico de la investigación sobre la Universidad Autónoma de Sinaloa. Data de mediados del año 2019 y se le ha dado seguimiento hasta febrero del 2021.  
1.- La estabilidad de la UAS es ejemplar. El desarrollo académico y el trabajo administrativo no es trastocado por huelgas ni paros. 
2.- La comunidad universitaria activa se opone a la injerencia de grupos externos, sobre todos de jubilados que intentan incidir o marcar la agenda de la UAS, sin contar con ninguna representación formal al interior de la Casa Rosalina. Ya no son trabajadores, son ex trabajadores universitarios. 
3.- Desde hace 15 años en la UAS no se permite que se desarrolle en las aulas, en el campus, labores de proselitismo político de ningún partido. Como parte de la formación cultural y académica de los universitarios, se prestan los espacios –auditorios-, en épocas no electorales, a distintos actores políticos, investigadores o científicos, no para que activen o convoquen a votar, sino para que impartan conferencias en materia educativa, científica y tecnológica. 
4.-Las auditorías que se le han practicado a la Universidad en los últimos 15 o 16 años no han arrojado uso indebido de recursos públicos, ni actos de corrupción ni daños patrimoniales ni a la institución ni al Estado Mexicano.     
5.- La UAS se ubica a nivel nacional entre las 10 universidades mejor evaluadas del país…  
6.- La SEP, la Subsecretaría de Educación Superior (SES), la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) y la Asociación Mexicana de Órganos de Control y Vigilancia en Instituciones de Educación Superior, A.C. (AMOCVIES), diputados y senadores determinaron que la UAS, al igual que otras 11 universidades, arrastra pasivos o déficit que datan de 30 años atrás, por reducción de su presupuesto, aumento de la matrícula y de personal docente, un sistema de pensiones caduco e inoperante e incumplimiento o poco apoyo económico a sus sistemas de financiamiento sobre todo de los gobiernos estatales. 
7.- Sobre la UAS, al igual que otras Universidades, ejercen presión grupos políticos que buscan enquistarse en su interior, incluyendo corrientes de la llamada Izquierda Mexicana. En enero-febrero del 2021 la UAS vive la agresión de actores políticos del PRI-PAN y el PRD. En marzo se sumó a los ataques el Movimiento Ciudadano. 
Los trabajos para avanzar 
El presidente Andrés Manuel López Obrador determinó que la UAS no requería de un rescate sino de una transformación en la que trabajaran unidos, sin atentar contra la autonomía, los universitarios en activo –no los que ya cumplieron su ciclo laboral-, y las autoridades de la SEP. Sacó en conclusión que los argumentos de “rescate” y “secuestro” no encajan en la verdadera realidad de la Universidad. 
Estipuló que la Presidencia de la República y los órganos de gobierno no son entidades para destruir, generar desestabilización o atentar contra la autonomía de la UAS ni de otras Universidades Públicas Estatales, sino para coadyuvar en su fortalecimiento. 
Con la orden del presidente Obrador todos se pusieron a trabajar: en noviembre de 2019 se realizó el Encuentro Nacional para el Fortalecimiento de la Educación Superior convocado por las comisiones de Presupuesto y Cuenta Pública; de Educación; de Ciencia, Tecnología e Innovación; y de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados, así como las comisiones de Educación y de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Senadores, en coordinación con la Auditoría Superior de la Federación y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES). 
Las deliberaciones del Encuentro se realizaron a partir de cuatro temas: Obligatoriedad y gratuidad de la educación superior; Transformación de las IES para fortalecer su contribución al desarrollo local, regional y nacional; Atención a los problemas estructurales de las universidades públicas; Hacia una política de financiamiento para la educación superior con visión de Estado. En la agenda del Encuentro Nacional se incluyó el tema de autonomía universitaria como una de las principales exigencias de todas las instituciones de educación pública superior. 

La nueva Ley de Educación Superior

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador construyó la Ley General de Educación Superior. La nueva legislación reconoce la autonomía que la ley otorga a las universidades e instituciones de educación superior, así como a su régimen jurídico, autogobierno, libertad de cátedra e investigación, estructura administrativa, patrimonio, características y modelos educativos y precisa que los procesos legislativos relacionados con las leyes orgánicas de las universidades e instituciones de educación superior a las que la ley otorgue autonomía, en todo momento respetarán de manera irrestricta las garantías de dichas instituciones, por lo que no podrán menoscabar su facultad y responsabilidad para gobernarse por sí mismas. 
“Cualquier iniciativa o reforma deberá contar con los resultados de una consulta previa, libre e informada de los órganos de gobierno competentes de la universidad o institución de educación superior a la que la ley otorga autonomía y deberá contar con una respuesta explícita de su máximo órgano de gobierno colegiado”, dice la Ley de Educación Superior del presidente López Obrador 

Síntesis del artículo de Juilen Spriú Lopez, corresponsal de Proyecto 3 en la Ciudad de México y difundido con el título “El Presidente Obrador y el apoyo a la UAS