Un insulto la “doble jubilación” de 39 mil pesos de Rocha Moya

La gente del Senador “desapareció” el Fideicomiso

La ambición del septuagenario Senador por Morena, Rubén Rocha Moya -con 20 años de “retiro” de la Universidad Autónoma de Sinaloa- lo motivaron a emprender una campaña de distorsiones con el evidente propósito de intentar entregar a la UAS a los Poderes Fácticos, externos, socavando las conquistas de los trabajadores y obligándonos a colocar en la mesa de las discusiones y el análisis la jubilación dinámica o doble jubilación.

No debemos de pagar justos por pecadores: la jubilación que ha recibido Rubén Rocha Moya del IMSS y de la UAS por más de 20 años, siendo incluso funcionario de los gobiernos del PRI y ahora como legislador de Morena, de más de 39 mil pesos mensuales directos del presupuesto uaseño, y los “beneficios de retiro” otorgados a otros con alta solvencia económica y a ex funcionarios y ex trabajadores de otras instituciones de educación del país que fungen como diputados locales o federales o como funcionarios del gobierno federal o de las administraciones estatales o municipales, es la causa de que el futuro gobierno de Andrés Manuel López Obrador, proyecte cancelar a todos esa prestación en las Universidades Públicas.

No nos dejemos engañar: Rocha, a la vieja usanza, con una retórica a la Ché Guevara, que le dio la licencia para secuestrar a la Universidad de 1989 a 1998, casi diez años en que usó sus recursos y su estructura humana (de 1993 a 1997 fue rector) para hacer política y buscar en dos ocasiones la gubernatura de Sinaloa -en 1986 y 1998- postulado por una “izquierda” que se pegó a las faldas del PRI, inventa “duendes” que utiliza para agitar e intentar salvar su mala reputación, para rescatar, según él, en sus locos desvaríos, lo que hundió y ya está rescatado: la UAS.

Hay que estar alertas y atentos: la jubilación dinámica otorgada a los académicos y administrativos en retiro es considerada un privilegio por quienes diseñan las políticas públicas en materia de educación superior del futuro régimen morenista. En campaña Andrés Manuel López Obrador prometió acabar con toda clase de privilegios y, desafortunadamente, por culpa de políticos camaleones o arcoíris como Rubén Rocha Moya, la doble jubilación es considerada por los lopezobredorista puros como un privilegio. Esa percepción coloca en riesgo la jubilación dinámica de los universitarios.

Paradójicamente, es el Senador Rocha que sirve de ejemplo a los morenistas puros para calificar como un privilegio la doble jubilación quien emprende una campaña para desacreditar a la UAS, con su mafufada de la perdida de la libertad y su rollo del cambio18 de reversa, es lógico, para salir vestido como víctima no como victimario del atentado que por culpa de él se avecina contra los trabajadores en activo y jubilados uaseños.

Como universitarios tenemos que entrarle a la discusión, cerrar filas en torno al rector Juan Eulogio Guerra Liera, para que juntos, académicos y administrativos, elevemos la voz en defensa de la jubilación dinámica y la autonomía universitaria. Es necesaria la unidad en torno a nuestras autoridades ya que a estas alturas dirigentes de Mexicanos Primero, Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, Canacintra, Coparmex, Canaco, Canirac y otros organismos, consideran “irregular” o un abuso la entrega de una doble jubilación a compañeros que ya gozan de la jubilación o pensión en el IMSS.

Los dirigentes de estos organismos hasta ahora han respetado la autonomía de la universidad pero se siembra la inquietud y la tentación entre los líderes de opinión por “participar” en las decisiones de la UAS, alentados por una conjura mediática a la que convoca continuamente el septuagenario Senador por Morena Rubén Rocha Moya con el argumento de que es un compromiso de su campaña “rescatar” la máxima casa de estudios, que él y su camarilla sumieron en él atraso.

Ya conocemos a Rubén Rocha Moya: La nueva campaña es falaz, tramposa y de distracción. No va en la línea del presidente Andrés Manuel López Obrador. Va en la dirección de la “secta” que por casi 10 años secuestró la UAS a la ideología “roja”, de izquierda, y que por 20 años puso al servicio de las campañas del PRI, grupo que le sirvió para garantizarle a él un empleo en los gobiernos de los priistas Juan Millán, Jesús Aguilar Padilla, Quirino Ordaz Coppel y en el ISSSTE con Enrique Peña Nieto.

La verdadera intención del “viejito” es el intento de asalto a la UAS y el trasfondo es ocultar la “profundidad” del saneamiento financiero de la institución que podría llegar a la liquidación o de “reforma” de la jubilación dinámica en el alma mater y en otras universidades del país en las que se otorga esta prestación a los jubilados que están inscritos también en el régimen del Instituto Mexicano del Seguro Social. Rocha oculta esa información a los universitarios y jubilados.

Los compañeros universitarios debemos analizar los siguientes sucesos/escenarios dado que en campaña el presidente Andrés Manuel López Obrador.

1.- El 29 de junio, en el portal LA IZQUIERDA/por la regeneración de Sinaloa, se publicó una nota que decía: “Proyectan cancelar jubilaciones dinámicas en las Universidades”. En ese artículo se escribió sobre el Plan Nacional Universitario (PNU) de AMLO destacando un plan de “rescate universitario” que incluiría la supresión de gastos superfluos y de pagos que realizan las Universidades del país que no les correspondería, según los morenistas, como son las jubilaciones dinámicas o las dobles pensiones. El proyecto de Obrador contemplaría transferir esos pagos al IMSS y al ISSSTE, llamándolos “fugas o dobleces” (Curiosamente y no por azares del destino el portal LA IZQUIERDA/Por la regeneración de Sinaloa fue tumbado o “sacado de la red” el 3 de julio, un día después de las elecciones).

2.- Como presidente electo, Andrés Manuel López Obrador se reunió con rectores de las Universidades Públicas afiliadas a la ANUIES y después con el Consejo Nacional de Rectores y la comunidad científica. Obrador ofreció el respeto a la autonomía universitaria, apoyo a la investigación científica y el fortalecimiento presupuestal y pidió reorientar el manejo de recursos en las Universidades Públicas para evitar “derroches”. Simultáneamente, circuló en la red digital, a nivel nacional, un video “promocional” de rechazo a la jubilación dinámica o doble jubilación (ver al final de esta nota). En Sinaloa, en el periódico El DEBATE en las columnas Tercer Piso y Sobre El Camino se difundieron comentarios sobre la doble jubilación en la UAS. El periodista Benjamín Bojórquez señaló que el pago de esta prestación “representa un aproximado gasto de mil 300 millones de pesos al año” a la UAS y recalcó que es de los “privilegios que habla López Obrador que hay que eliminar, ya tienen su pensión en el IMSS y se chingan el dinero para la educación en otra pensión de salario completo”.

3.- Desde el 2002 por acuerdo ANUIES-SEP-SHyCP se acordó crear en las universidades fideicomisos tripartitas similares a las Afore para darle sustento a las jubilaciones dinámicas. En el IMSS, se dijo, para gozar de una pensión o jubilación se requiere aportar la cuota de derechohabiente; en las Universidades los beneficiarios o futuros beneficiarios no aportaban nada. En todas las universidades se llevaron a cabo modificaciones a sus sistemas de pensiones y jubilaciones, elevando la edad del retiro y cancelando la prestación a empleados de nuevo ingreso, en el marco de un proyecto impulsado por la ANUIES, las universidades y sus sindicatos -con la participación de los gobiernos estatales- logrado disminuir sensiblemente el monto total de los pasivos contingentes y evitando la quiebra de las Universidades. Algunas de las universidades ya se salieron de ese esquema y enfrentan graves problemas financieros.

4.- En la UAS se creó el Fideicomiso para darle viabilidad y sustento a la Jubilación Dinámica. Fue la avanzada de Rubén Rocha quien “tumbó” el fideicomiso, ese fondo económico que fortalecía la jubilación y que permitía ver a los universitarios como aportantes, no como “ordeñadores” del presupuesto de la UAS. Quienes operaron la “desaparición” del Fideicomiso fueron Marco Antonio Medrano Palazuelos, María Teresa Guerra Ochoa -(esta con una jubilación uaseña de más de 42 mil pesos mensuales)- y otros jubilados, que se negaron a aportar o que se les hicieran descuentos de sus quincenas con cargo al Fideicomiso. En el regreso de los fondos o aportaciones cientos de trabajadores en activo y jubilados tuvieron que desembolsar o entregar entre el 25 y el 50 por ciento de sus dineros a los abogados o a los “despachos” que llevaron el litigio. La Universidad tuvo que recurrir a despachos externos a fin de apoyar a los trabajadores en funciones y a los jubilados y evitar que quienes promovieron la “desaparición” del Fideicomiso se quedaran con parte de esos recursos regresados. Por razones que se desconocen, en el juicio que se libró para “tronar” el Fideicomiso los defensores jurídico-universitarios jamás argumentaron la inviabilidad de usar recursos destinados a la educación en el pago de jubilaciones a quienes ya reciben esta prestación del IMSS. Eso favoreció la “desaparición” del fideicomiso.

5.- En una investigación aportada a Andrés Manuel López Obrador, antes y en pleno fragor de su campaña presidencial, se le especificó que quienes han desvirtuado la esencia de la jubilación dinámica, quienes han contaminado esta conquista sindical al grado de considerarla una “vía para el enriquecimiento”, son quienes no son solidarios con sus universidades, quienes pese a mantener cargos públicos -políticos o administrativos-, en los gobiernos del PRI, PAN y otros partidos o reciben altos salarios en el ejercicio de sus funciones gubernamentales o legislativas, y toman las jubilaciones universitarias sin aportar ni un centavo a sus instituciones. En la investigación salió el nombre del sinaloense Rubén Rocha Moya con una jubilación uaseña de más de 39 mil pesos, en funciones de asesor del gobernador priista Quirino Ordaz Coppel. Eso provocó que Andrés Manuel López Obrador ya en funciones de presidente electo ordenara delinear un proyecto de saneamiento financiero de las Universidades Públicas, ya que “no es posible” dijo- “que la austeridad republicana no alcance a quienes ostentan trabajos con pagos onerosos o muy remunerativos y a la vez gocen de jubilaciones con cargo a los presupuestos universitarios. Debemos acabar con eso”, dijo.

Es momento de cerrar filas en torno al rector Juan Eulogio Guerra Liera. Sentarnos a debatir para formar un frente único de defensa de la Universidad Autónoma de Sinaloa, de defensa de la jubilación dinámica; exigir que se nos nutra de información en torno al proyecto de saneamiento financiero de las Universidades Públicas del país.

Rubén Rocha nunca ha necesitado de la jubilación. Hace 20 años que salió de la UAS sin importarle sus problemas ni su destino, pero eso sí, cobrando más de 39 mil pesos mensuales, cuando percibía altos salarios como asesor del entonces gobernador priista Juan S. Millán, como coordinador de asesores de los priistas Jesús Aguilar Padilla y Quirino Ordaz y como “funcionario menor” del ISSSTE.
Rocha no le interesa los universitarios: ganará, sumando la pensión del IMSS, la de la UAS y el salario o dieta de Senador de la República, más que el presidente Andrés Manuel López Obrador.