Norzagaray añora la violencia y rinde culto a Audómar, el traidor

Fui a la cárcel no por la UAS sino por mis excesos y por haber incurrido en prácticas violentas, por incitar a la agresión, al odio, y por espolear una lucha estéril, entre fraternos, entre estudiantes, con saldos de muertos inocentes, de jóvenes que sí creían en una reforma “estructural” del país, y no en el aprovechamiento abusivo de los movimientos sociales con fines particulares.

Esa debería de haber sido la confesión del ex rector Audómar Ahumada Quintero en su queja por no permitirle que celebrara en las instalaciones de la UAS un evento de auto-culto a su personalidad, que sin duda tenía el propósito de acaparar los reflectores políticos. Un acto organizado por él mismo, producto de su ego.

A Ernesto Hernández Norzagaray, asesor electoral durante los regímenes priistas-dictatoriales de Juan S. Millán Lizárraga y Jesús Aguilar Padilla, se le cocían las habas por “defender” a Audómar Ahumada Quintero, quien participó, avaló y firmó, un homenaje a Antonio Toledo Corro, enemigo histórico de la UAS. Repito: enemigo histórico de la Universidad.

Andaba Norzagaray desesperado “por defender” al Audómar que sepultó ideologías y decencia para servir al régimen corrupto estatal de Mario López Valdez.

Por supuesto, la “defensa” de Audómar Ahumada la realizó en Noroeste, en su artículo semanal, en el espacio que tradicionalmente ha usado para atacar a la UAS y a todo aquel que no comulgue con su forma de pensar. La intolerancia de Norzagaray a otra forma de pensar, actuar y de ser, no tiene límites. Raya en la locura.

El Norzagaray de los entuertos “periodísticos” dice que Audómar Ahumada al que no se le permitió celebrar un evento de culto a su propia personalidad en la UAS, de auto-halago, atraviesa por “unos sentimientos anclados al recuerdo de las gestas libertarias de los ya lejanos años setenta, y en perspectiva quizá de culpa por haber contribuido, activa o pasivamente, al punto donde se encuentra hoy la casa rosalina”.

¿Libertarios de qué Norzagaray? Fueron gestas de sangre y muerte entre fraternos que enlutaron a la UAS y familias de sinaloenses. Agitaciones violentas para tomar el control político-electoral de la Universidad, convertida en un reducto de la izquierda belicosa, antes PSUM y hoy PRD, que terminó anclada al PRI y al PAN y a los designios del gobierno estatal y federal.

Las “gestas libertarias” a que hace alusión Norzagaray, que se diseminaron por todo el país, en aras de una falsa “revolución”, empujaban a los jóvenes estudiantes, soñadores, a asaltar bancos, incendiar edificios, secuestrar y asesinar.

Finalmente, el 17 de septiembre de 1973, Garza Sada fue asesinado por un comando de la Liga Comunista “23 de septiembre”, lo que provoco mucha incertidumbre en el sector privado

¿Por haber contribuido Audómar a qué? ¿A qué? ¿Al punto donde se encuentra hoy la casa rosalina? Qué facilidad para emitir mentiras la de Norzagaray en “defensa” de lo indefendible. Audómar representa lo peor que le ha pasado a la UAS. La sumió en el caos, en el saqueo y la falta de desarrollo académico-institucional, en su afán por elevar su rango partidista-político.

Esa es la verdad que arropa a Audómar. Según la mente calenturienta de Norzagaray la negativa de no permitir el auto-homenaje (organizado por el propio Audómar para contar a su modo sus epopeyas), es una negativa “no solo al otrora indomable Audómar, sino en forma interpósita, a toda una generación de universitarios”.

¿Reconoce entonces Ernesto que Audómar que ya se dobló? ¿Qué se dobló, al igual que el propio Norzagaray, al Poder Estatal? Ya demostró Audómar que está hecho de la “madera de la traición” al participar en un homenaje a Antonio Toledo Corro, artífice de una serie de agresiones al alma mater.

¿A qué generación se refiere Ernesto Hernández Norzagaray? Seguramente a la de los “enfermos” y los “pescados” y a la de supuestos izquierdistas que incitaban a los estudiantes para que se enlistaran en la Liga Comunista 23 de septiembre.

¿O a los sobrevivientes de esa generación que perdió toda decencia y que viven a expensas de los presupuestos municipales, estatales y federales? Se refiere a Juan Eulogio -“Locho”- Guerra, padre de este Rector, con afanes de tergiversar y dar sustento a su artículo. Pero vale la pena recordarle que “Locho” Guerra nunca claudicó. No vendió su ideología. Jamás se postró ante los hombres del poder. No hay comparación entre el padre del rector, Juan Eulogio Guerra Aguiluz, humanista y luchador social, y Audómar Ahumada Quintero, servil a los intereses más nefastos de Sinaloa.

Ernesto Hernández Norzagaray se niega a reconocer los avances en la UAS. Vuelve a elucubrar, a inventar mentiras, mientras los sinaloenses reconocen los logros de la Universidad, mientras los jóvenes reclaman acceso a la institución por sus palpables éxitos y reconocimientos en materia educativa, en la academia y la enseñanza.

No hay defectos metodológicos en la UAS, los únicos defectos están anidados en la mente retorcida de Norzagaray.

En la UAS hay libertad y espacios para todos, para todos los que quieren contribuir al avance educativo de Sinaloa; en la universidad no hay derrotados solo universitarios, a los que se les trata con cortesía, pero hay quienes confunden cortesía con debilidad institucional y pretenden sorprender la buena fe de las autoridades y de la propia institución para celebrar auto-homenajes, actos de auto-culto a la personalidad.

Cualquier institución rechaza ese tipo de prácticas, señor Norzagaray. Usted lo sabe, pero le apuesta a que la UAS vuelva a la práctica de la ilegalidad y el caos, para cosechar a río revuelto. Esa es su verdad.

La UAS es decorada por un toque de modernidad, civilidad y tolerancia; en las ceremonias protocolarias del Consejo Universitario hay apertura a la crítica y la autocrítica siempre y cuando no vaya adelante el insulto y el grito difamatorio; la entrega de doctorados honoris causa son para gente que ha desechado intereses privados y ha hecho una real defensa de la UAS, la academia y la enseñanza. Son para quien construyeron y edifican modelos de educación de avanzada.

Audómar sí lleva el pecado en la penitencia; es un traidor. Sembrador de odios y violencia en la UAS; si pensó que al ser parte de esa escenografía estaban dadas las licencias para auto-homenajearse por sus 50 años de tránsfuga, se equivocó.

Rafael Buelna Tenorio -El Granito de Oro- se revolcaría de vergüenza en su tumba si acaso Audómar, el traidor a la UAS, hubiera depositado una ofrenda floral en su estatua.

Que no venga ahora Audómar a querer depositar ofrendas florales al ícono en honor a la joven universitaria María Isabel Landeros, quien con sus escasos 16 años y junto a Juan de Dios Quiñónez Domínguez, de 19, fueron asesinados la tarde del 7 de abril de 1972. Que no venga con ese cuento, porque Audómar contribuyó a la construcción y permanencia de la Universidad de la violencia y la muerte, a la UAS de la agitación estudiantil, a la de las revueltas.

Efectivamente, como dice Ernesto Hernández Norzagaray, “han pasado 45 años desde aquellos acontecimientos trágicos, y la universidad sustantivamente ha cambiado mucho”, y para bien de los jóvenes, para bien de Sinaloa.

Para Ernesto Hernández Norzagaray “quienes dirigen hoy (a la UAS) son contemporáneos” y le hacen daño a la institución ¿Por qué señor Norzagaray? ¿Porque han creado un nuevo modelo educativo, impulsado nuevos métodos de enseñanza-aprendizaje? ¿Por haber creado nuevas carreras o por impedir que la UAS sea tomada por asalto por grupos de “izquierda” o por agoreros de la muerte y el desastre?

La UAS es una de las mejores instituciones de enseñanza superior del país ¿Eso está mal señor Norzagaray?

Que facilidad tiene usted para mentir. En su “defensa” usted hace alusión a que se elaboró un “texto injurioso” en otro medio de comunicación contra Audómar, cuando fue aquí, en Gremio, Norzagaray, donde se difundió el otro rostro, el verdadero rostro de la traición a la UAS de Audómar Ahumada Quintero. No difundimos mentiras.

Ya siendo justos, Norzagaray está en deuda con Audómar Ahumada Quintero y con otros “históricos” militantes de la “vieja” Universidad, que le prodigaron toda clase de facilidades para que se graduara de “aviador” y para que pasara parte de su función académica en el extranjero, cosechando “doctorados light”, blof, que para lo único que han servido son para descargar odios y recrear falsas historias universitarias y políticas.

Que Dios libre a la UAS y a Sinaloa del retorno de la vieja UAS. Nadie quiere ver a los maestros incitando a los alumnos para que se alisten en la guerrilla armada. Nadie quiere ver a sus hijos fuera de las aulas, quemando camiones o edificios públicos.