Reforma constitucional y posverdad

El diputado Roberto Cruz es el obligado a probar que Malova es un corrupto

Arriba, en las gradas, en el Congreso del Estado, el “loco” Manuel Clouthier Carrillo, diputado egoindependiente, incita a la violencia verbal. Pasa dos o tres monedas a los acarreados para que se las lancen a los diputados.

¿De dónde sacó el efectivo? Clouthier es un personaje “que no le da agua al gallo de la pasión”. No compra tamales para no tirar las hojas ¿Le quitarían ese dinero a los trabajadores de Noroeste, a quienes mantiene a pan y agua, o los trabajadores de sus inmobiliarias y empresas del agro a quienes les da trato de esclavos y sueña con pagarles en “tiendas de raya”?
La agresión con esas monedas son parte de los festejos del ex consejero electoral Ernesto Hernández Norzagaray, que ayudó en el Instituto Federal Electoral y en el Consejo Estatal Electoral a “legalizar” los fraudes electorales del PRI-Juan Millán Lizárraga-Jesús Aguilar Padilla.

Abajo, en su encuentro con “su prensa”, Manuel Clouthier llamó a Ricardo Anaya Cortés, del PAN, y a Andrés Manuel López Obrador, de Morena, a promover acciones de inconstitucionalidad por las reformas a la Constitución Política del Estado de Sinaloa ¿Quién es Clouthier para lanzar un llamado de esta naturaleza? El 5 enero del 2012 en fuga de sus funciones de diputado del PAN, Manuel Clouthier Carrillo acusó a su partido, Acción Nacional (PAN), de incongruente y de fomentar el paternalismo, el populismo, la demagogia y la mentira.

En un amplio desplegado publicado en los diarios capitalinos al que tituló “YO ACUSO”, sostuvo que el PAN ha repetido en 11 años lo mismo que criticó durante los 70 años de hegemonía priista. 

El viernes 9 de marzo del 2012 en una entrevista con REFORMA, el diputado federal “con licencia”, afirmó que en el blanquiazul se prostituyó la relación con el Gobierno, por lo que ahora se controla al partido a través de la nómina, lo que derivó en una mimetización con el PRI.

“Le llaman ellos el control del partido a través de la nómina porque a los empleados públicos militantes del PAN los coaccionan para votar a favor de ciertos candidatos y ganar internas”, indicó.

¿Ya cambió de opinión Manuel Clouthier para hacer llamados al PAN?
En el 2016, Manuel López Obrador, de Morena, detectó a Manuel Clouthier en “maridaje” con otros empresarios en plena faena política a favor del candidato del PRI-PVEM, Quirino Ordaz Coppel, y lo mandó al demonio. “Manuel no es factor de cambio”, precisó AMLO.

¿Por qué del llamado a Andrés López Obrador si ya sabe cómo se las gasta Clouthier para eso de los enredos para llevar agua a su molino?

Para andar a tono con las “calenturas” de Manuel Clouthier, Ernesto Hernández Norzagaray, apenas desempacado de la casa de Quirino Ordaz Coppel, al que fue a entrevistarlo sin grabadora ni cámara fotográfica (típico encuentro de un seudoperiodista que va por el “chayote” o la iguala), regresa con sus “monedas”, pero ahora festinando las que lanzaron en el Congreso Local.

No eran parte de las muchas monedas de su “doble jubilación”, esa que se le otorga a él, sueldo íntegro, como si trabajara, aparte la que le da el IMSS, como pago a su antigua “presencia fantasmal” en la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Molesto por las reformas al artículo 37 y 43 lanza al aire sus paranoicas, amarguras y posverdades (Básicamente, la palabra sirve para señalar una tendencia en la creación de argumentos y discursos que se caracteriza por partir de la asunción de que la objetividad importa mucho menos que el modo en el que lo que se afirma encaja con el sistema de creencias que sentimos nuestro y que nos hace sentir bien. La posverdad supone un emborronamiento de la frontera entre la verdad y la mentira, y crea una tercera categoría distinta a las dos anteriores. Una en la que un hecho, ficticio o no, es aceptado de antemano por el simple hecho de encajar con nuestros esquemas mentales).

En su propia posverdad, Norzagaray dice que “el reciente debate sobre la fiscalización de los recursos públicos fue atropellado y con respuestas lapidarias del gentío” y pretende crear una sátira de los personajes que se quejaron de haber sido golpeados por las monedas cloutherianas.

En la mentira que es mentira (posverdad), Norzagaray recrea y fabrica “análisis” falsos para terminar en lo mismo: en sus amarguras y miedos. En sus esquizofrenias, satanizado al personaje que siempre le ha quitado el sueño y a quien envidia, porque dice “está construyendo una candidatura al Senado”, cuando los candidatos de Norzagaray son Manuel Clouthier Carillo, Rosa Elena Millán Bueno, con quien compartió días de gloria en la época millanista-aguilarista y otros personajes como David López, el “político hueco” al que le atribuye el haber hecho gobernador a Quirino.

Según la posverdad de Norzagaray la reforma a la Constitución fue una “decisión regresiva”, cuando en el pasado, los artículos caducos de la carta máxima sinaloense han sido el “blindaje” de políticos bribones y corruptos para escapar del brazo de la ley.

El artículo de Norzagaray está a tono con las “calenturas” de Manuel Clouthier. Pretende entrar al “mundo de la polémica” profesional, la seria, la que no deja duda del manipuleo o la tergiversación de la información, pero topa con su propia estampa.

Confesó días atrás que después de ‘fechas fallidas’ para conversar sin agenda, sin grabadora, Quirino Ordaz “me recibió puntualmente en su casa con su amabilidad y espontaneidad característica, me presentó a sus ‘compadritos’, como les dice de cariño a sus hijos, y teniendo a la vista un pasto verde intenso empezó a explicarme las principales líneas y acciones de su gobierno”.

Según Norzagaray “no veía al hoy Gobernador desde la campaña cuando un grupo de universitarios nos reunimos con él para plantear la situación que vive la UAS y la necesidad de recuperarla”. ¡Norzagaray y ese grupo que siempre han intentado desestabilizar a la UAS y nunca le han hecho ningún aporte científico, cultural, académico y administrativo le pidieron a Quirino Ordaz, en su calidad de candidato del PRI “recuperar” la Universidad! ¿Y la autonomía Universitaria que tanto dice presumir y defender Norzagaray? ¡Se la ofrecieron al PRI, representado por Quirino, al PRI a cuyos políticos y diputados ahora llama corruptos!

Para el dueño de la posverdad de Sinaloa- entiéndase Norzagaray, la conversación que sostuvo con el Gobernador fue fructífera. “Para mí es claro que los sinaloenses estamos ante un político que busca alejarse de posturas tradicionales, incluso podríamos decir que es un ‘no político’ en el sentido convencional, con un pie en la empresa privada y el otro en lo público”, dijo.

Roberto Cruz, en la encrucijada

El PAN-PRD hicieron gobernador a Mario López Valdez. Malova tomó por varios años el control total de estos partidos políticos. Una franja del panismo, dolido por “el mal trato”, rompió con Malova a finales del 2014 y correspondió al diputado Roberto Cruz Castro, quien fue miembro del gabinete malovista, emprender una campaña de descrédito contra el ex gobernador, a quien llamaba su amigo, su padrino y manager

Roberto ha culpado de todo a Malova, pero no han aportado ninguna prueba documental, ni el PAN ha interpuesto ninguna demanda contra Malova ¿por qué?

En el 2010 Malova fue presentado como el salvador de Sinaloa. Esa era la aparente verdad del PAN y los panistas. Ahora la aparente verdad de un reducido grupo de panistas es la corrupción de Malova, quien fuera su jefe, y al que acusan sin aportar pruebas ni presentar demandas penales.

Vamos a los términos jurídicos: El onus probandi (‘carga de la prueba’) es una expresión latina del principio jurídico que señala quién está obligado a probar un determinado hecho ante los tribunales. El fundamento del onus probandi radica en un viejo aforismo de derecho que expresa que «lo normal se entiende que está probado, lo anormal se prueba». Por tanto, quien invoca algo que rompe el estado de normalidad, debe probarlo («affirmanti incumbit probatio»: ‘a quien afirma, incumbe la prueba’). Básicamente, lo que se quiere decir con este aforismo es que la carga o el trabajo de probar un enunciado debe recaer en aquel que rompe el estado de normalidad (el que afirma poseer una nueva verdad sobre un tema).

En Academia, el onus probandi significa que quien realiza una afirmación, tanto positiva («Existen los extraterrestres») como negativa («No existen los extraterrestres»), posee la responsabilidad de probar lo dicho.1 Entre los métodos para probar un negativo, se encuentran la regla de inferencia lógica modus tollendo tollens («que es la base de la falsación en el método científico») y la reducción al absurdo.

A los panistas y principalmente a Roberto Cruz le corresponde probar que Malova y parte de su gabinete (o todo) son corruptos y no por la vía verbal o del discurso sino con pruebas, con documentos, con demandas penales.

Malova se acaba de reunir en Culiacán y en la Ciudad de México con grupos de panistas que le piden abanderar la candidatura al Senado de la República y le ofrecen expulsar del PAN a Roberto Cruz.

El ofrecimiento indica que Roberto Cruz es un estorbo para los proyectos electorales de Acción Nacional.