El diputado del PAN, Roberto Cruz, “alma gemela” de Malova

¡Claro que se verán cosas peores! Si el General Roberto Cruz fue capaz de asesinar a un santo ¿De qué será capaz su nieto el diputado del PAN, Roberto Cruz Castro? Cuando menos de algo hay que estar seguro ¡el legislador está listo para el siquiátrico! Su obsesión por quien fuera su “alma política gemela”, el ex gobernador del PAN, Mario López Valdez, lo enloqueció ¡Delira!

A Malova Roberto Cruz lo traicionó ¿o fue Malova el que traicionó a Roberto? El caso es que el que traiciona una vez vuelve a traicionar otra vez. Ahora el diputado Roberto Cruz actúa como el soplón, el delator de la administración malovista. A toda costa quiere deslindarse del ex mandatario, quien por años lo trató como su “hijo”, como su “alma gemela”

Desvaría. Inventa. Miente Roberto Cruz. Le duele la indiferencia y el desdén de Malova. No cabe duda de que “donde hubo amor cenizas quedan”. Ya no es Mario López dueño de sus querencias políticas. Su nuevo proyecto lo empalma con el del diputado “independiente” Manuel Clouthier Carrillo y el ex titular de la Sedesol, Heriberto Félix Guerra.

Reza el refrán modificado: “El diablo los hace y ellos se juntan”. A Clouthier lo hizo diputado federal el presidente panista Felipe Calderón, y después lo insultó públicamente. De pendejo y de poseer un “complejo napoleónico” no lo bajaba, luego de que Calderón le negó el apoyo para ser ungido candidato del PAN al Senado de la República.

Félix Guerra, cuñado de Clouthier, mamó hasta el cansancio de la “amistad” de Felipe Calderón, que lo convirtió en titular de la Sedesol, para que viniera a bailar la “quebradita” con Malova. Clouthier y Félix Guerra, después de todo, dicen no pertenecer al PAN.

A Roberto Cruz Malova lo rescató de la nada. Lo convirtió en jefe de la coordinación de asesores y en titular de la SEDECO. Ahora el nieto del general asesino Roberto Cruz no baja de rata al ex gobernador. Lo califica de ladrón, a él y sus aliados. No hay nada de que asustarse. Ocurrirán cosas peores.

No se impresione si en un chico rato también se va contra los dueños de El Debate, contra su principal directivo, Javier Salido Artola, del que dice y repite enfermizamente que “le sacó todo” al gobierno estatal. Todo: apoyos para el CIE, Mi Salud, el Teatro Ingenio, el Museo Trapiche y la Universidad San Sebastián. Grita que Malova hizo a Javier Salido presidente del Patronato estatal de la Cruz Roja Mexicana.

De Manuel Pérez Muñoz habla pestes: “se fue hasta las manitas”, dice. Presume saber todo de todos. Contar con expedientes de todos.

Para desgracia del diputado Roberto Cruz, Javier Salido y Manuel Pérez quienes en el sexenio de Malova lo distinguieron con su amistad saben de la vocación de traidor y de soplón del ex “hijo” de Malova. Orita “le dan cuerda” en los espacios informativos, mañana quien sabe. Cría cuervos y te sacarán los ojos ¡aguas!

¿Qué se puede esperar entonces del nieto del asesino del Padre Miguel Ángel Pro (el padre Pro)?

Ejecución del Padre Pro

Qué, si en la campaña del 2010 y al inicios del gobierno de Mario López Valdez operó, junto con otros “agraciados” por la lotería sexenal, el destierro de la Diócesis de Culiacán, de Obispo Benjamín Jiménez Hernández.

El Obispo visualizó la catástrofe del gobierno malovista. Valoró la “visión” de los aventureros que lo acompañaban en el 2010 y jamás estuvo de acuerdo en que la Iglesia Católica apoyara ese proyecto político.

Fue expulsado en el 2011 de Sinaloa. Primero se le armó una campaña de descrédito público y luego se le hizo dimitir de la posición eclesiástica.

Obispo Benjamín Jiménez, desterrado por Malova

Ahí tienen ahora una propuesta nazi del diputado del PAN, iniciativa que de aprobarse, permitiría el uso de la fuerza pública para obligar a los secretarios de Seguridad Pública a que comparezcan en el Congreso Local ¡qué aberración jurídica!

Desvaría. Está listo para el siquiatra. Ordena a los periodistas que le pregunten a Héctor Melesio Cuén Ojeda porque voto a favor de endeudar el estado ¿Cómo? ¿Es Roberto Cruz jefe de información de los diarios locales, de la radio, la televisión y los portales digitales informativos? Como dicen en el rancho: tiró p’al monte.

Cuén no pudo aprobar el endeudamiento del gobierno de Mario López Valdez. No era diputado local en los primeros tres años de ejercicio administrativo malovista. Fueron en esos tres primeros años en que Malova contrató créditos millonarios y súper-endeudó el gobierno estatal.

En los primeros tres años de gobierno de Malova, Roberto Cruz era el jefe de la coordinación de asesores de Mario López Valdez y en parte del segundo trienio fungió como titular de la SEDECO ¿Por qué no lo orientó al mandatario para que no contratara créditos? ¿Por qué no se opuso al endeudamiento de Sinaloa? Tenía la esperanza de que el entonces gobernador lo designara candidato del PAN al gobierno de Sinaloa. Esa es la razón.

En el segundo trienio del malovismo, en funciones de diputado Héctor Melesio Cuén y la bancada del Partido Sinaloense, sufrieron en carne propia la presión de Malova y del gobierno del Estado. La intención de Mario López era “tronar” a la UAS. En esa lucha contra esa pretensión la Universidad contó con un aliado: Jesús Enrique Hernández Chávez, coordinador de la bancada del PRI y de la Junta de Coordinación Política del Congreso Local. El PAN actuó sumiso, obediente a las directrices del mandatario estatal.

Fueron dos diputados, al empezar a analizar la documentación, quienes pararon en seco la aprobación de la cuenta pública de Malova, la cuenta clave, la del primer semestre del 2016, la del cierre de gobierno al que el perteneció Roberto: el del PAS, Antonio Corrales Burgueño, y el del PAN, Zenén Xóchihua Enciso.

Después Roberto Cruz aprovechó el borlote que se armó para intentar colgarse la medalla.

Ahora se desgañita. Grita que nada tuvo que ver con los temas financieros y los “negocios sucios” del sexenio pasado. Pero no aporta pruebas. No acude ante la Procuraduría de Justicia del Estado ni a la Procuraduría General de la República a aportar detalles sobre esos “negocios sucios”.

El PAN impulsó la candidatura de Mario López. En la campaña Cruz Castro figuró como un operador incipiente. Lo elevó a la cumbre política que le hizo albergar sueños por la candidatura al gobierno de Sinaloa. Roberto fue “hijo putativo” de Malova. Así lo llamaba, “hijo”. Era su “alma política gemela”.

El nieto del general Roberto Cruz, el diputado del PAN, reparte ahora las culpas del PAN, de su partido, y de quienes impulsaron la candidatura de Malova, los pecados “financieros” de quienes formaron parte de su gabinete, a terceros, a otras figuras políticas, que le estorban no tanto a él, sino a otros actores políticos rumbo al 2018.

No le obstruyen a él, a Roberto, porque difícil será que lo postule el PAN al gobierno de Sinaloa. E imposible será que Clouthier o Heriberto Félix, sus dos nuevos amores políticos y aliados, le cedan una posición de alta responsabilidad. Es proclive a la traición. Es a juicio de quienes se mueven en el mundo político, un soplón.

Los traidores y los soplones no caben en ningún lado, menos en Sinaloa.

¿De qué más será capaz el nieto del general asesino Roberto Cruz? El crimen del Padre Pro sigue siendo un insulto para la Iglesia mexicana. La vida, personalidad y martirio del prelado, hicieron de él una de las figuras más veneradas por los católicos mexicanos. Fue un auténtico héroe del Cristianismo. Apóstol infatigable. Un santo.

Roberto Cruz está listo para ser atendido por un siquiatra…

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